Día de la Igualdad Salarial – Brecha Salarial

Brecha Salarial entre hombres y mujeres

Te levantas a las 7am. Te duchas, te arreglas y pones a rumbo al trabajo, tu primer trabajo. Ese trabajo que tanto esfuerzo y sudor te ha costado conseguir tras años en la universidad.

 

Conoces a tus compañeros y compañeras, tus superiores y comienzas a desarrollar una actividad. Pasa el tiempo y un día llega a tus oídos una información, cobras menos que tu compañero de al lado, tu igual. ¿Cuál puede ser el motivo?, los dos desempeñamos el mismo trabajo, realizamos las mismas horas en el mismo horario.

Descubres que solo existe una diferencia. Tú eres mujer.

En término medio, las mujeres de la UE ganan alrededor de un 16% menos por hora que los hombres.

 

¿Qué diferencias hay entre hombres y mujeres en la forma de trabajar?

La tasa media de empleo de Europa en mujeres es del 63% frente al 75% de los hombres. Las Mujeres constituyen la mayoría de los trabajadores a tiempo parcial

Día de la Igualdad Salarial

de la UE, casi el 35% de las mujeres trabajan a tiempo parcial frente a solo el 8,6% de los hombres.

En España, las mujeres ganan por hora el 93,3% de lo que ganaría un hombre en jornada a tiempo completo, llegando hasta el 87,4% en trabajos a tiempo parcial.

 

 

¿Cuáles son las causas que provocan esta brecha salarial?

Existen diferentes causas que provocan esta brecha.

  • Discriminación directa y menosprecio al trabajo de la mujer
  • Diferencias entre empleos y sectores, en aquellos empleos en que predominan las mujeres los salarios son más bajos.
  • Escasa presencia de mujeres en puestos de liderazgo y alto nivel, donde las mujeres constituyen apenas del 18% de los miembros de las juntas directivas de las mayores empresas que cotizan en bolsa.
  • Dificultad de conciliar la vida laboral y familiar, aumenta la brecha salarial cuando las mujeres tienen hijos.

 

¿Qué provoca esta brecha salarial?

Estas diferencias provocan que la mujer tenga más dificultades en el día a día, que puedan salir del umbral de la pobreza o incluso que puedan recibir una pensión digna al finalizar sus años de trabajo.

 

¿Qué podemos hacer para acabar con la brecha salarial?

Desde hace años, desde la UE y España se están realizando diferentes actividades para acabar con la brecha salarial pero aún no son suficientes.

Algunas de estas acciones son:

 

  • Realizar revisión de pagos.
  • Hacer públicos los salarios.
  • Implantar el currículum ciego.
  • Establecer una proporción de reclutamiento entre hombres y mujeres.

 

El Gobierno de España aprobó el 1 de marzo de 2019 el Real Decreto-ley 6/2019, de medidas urgentes para la garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación, donde se implementaba el Registro de Transparencia Retributiva que deben tener todas las empresas y organizaciones desde el año 2019.

 

Por otra parte, el pasado 13 de octubre de 2020 se aprobó el Real Decreto 902/2020, de igualdad retributiva entre mujeres y hombres, a través del cual todas las empresas y entidades de 50 o más personas en plantilla deben realizar una auditoría salarial y que entrará en vigor el próximo 14 de abril de 2021 (para todas las empresas y entidades de 100 o más personas en plantilla y en marzo de 2022 para las de 50 o más), y cuyo resultado debe contemplarse en su Plan de Igualdad.

Además, se ha implantado una herramienta para registras los Planes de Igualdad, como podéis ver en este post: https://igualdad.online/como-registrar-un-plan-de-igualdad-en-regcon/

 

Finalmente, también se está legislando para reducir la brecha de género en las pensiones Real Decreto-ley 3/2021, de 2 de febrero, por el que se adoptan medidas para la reducción de la brecha de género y otras materias en los ámbitos de la Seguridad Social y económico, para ello se sustituye el anterior complemento por maternidad, cambiando el nombre, la estructura y su cuantía.

 

Aunque cada año esta brecha salarial va disminuyendo, y esperamos que las nuevas medidas implantadas agilicen ese cambio, los esfuerzos siguen sin ser suficientes si deseamos un mundo igualitario, donde las oportunidades y derechos sean igual para todos, aún nos quedan cosas por hacer.